Claritza Yubizay inocencia y sensualidad
15 septiembre 2006

A los 7 años de edad su madre la llevó a vivir a Venezuela y allá comenzó a modelar desde los 15 años. Poco después retornaron a México y en la actualidad lleva ya 2 años en Televisa y actualmente es una de las chicas de Brozo, que personifica Víctor Trujillo.

Claritza Yubizay Yanez, 21 años, y con medidas casi perfectas (90-60-86), reparte armoniosamente sus 42 kilos que cuadran muy bien con su 1.60 metros de altura. Nacida en Veracruz en el año del gran sismo de 1985, las playas jarochas seguramente se estremecieron cuando esta bella trigueña tomó la primera bocanada de aire.

Hija de un militar mexicano y una educadora venezolana, el resultado fue una encantadora combinación de la hermosura sudamericana y el recio carácter azteca. De pocas palabras, casi introvertida, acepta que le disgusta el chacoteo del mundillo del espectáculo y del modelaje. Su mayor ambición es hacer carrera en la actuación, básicamente cine, y en conducción televisiva. Sabe que la vida profesional de las modelos es corta y por ello se prepara cotidianamente para dar ese salto a la primera oportunidad.

Le encanta disfrutar del mar, por lo que, en compañía de su pequeña hija, viaja regularmente a Cancún, Puerto Vallarta y Huatulco. Reconoce que le gustaría estar en alguna playa nudista, pero fuera de México.

“La verdad, soy muy exótica y muy exclusiva. La gente aquí tiene un tabú pegado a la cabeza, que no se lo pueden quitar las nuevas generaciones. Los tabúes no me gustan, porque al fin  y al cabo hacemos lo que nos da la gana y nunca nos regimos por los prejuicios. Es sólo una manera de ver las cosas”, comenta con una ligera, casi etérea sonrisa.

Tacha de hipócritas a la personas que se envuelven en la bandera de la moralidad, a quienes abomina, aunque dice que se acostumbra a vivir con todo tipo de personas, a sabiendas de que la gente no es ciento por ciento sincera y siempre se guarda algo para sí, por la misma sociedad en que vivimos. ”Si viviéramos en un entorno más abierto, la gente no sería tan hipócrita como lo es”, afirma.

Aunque dice que no se propone cambiar al mundo, opina que “no hay que estar en contra ni a favor” sino simplemente “vivir en paz”.

Claritza confiesa que le gustan los hombres responsables y, sobre todo, que no sean agresivos, porque se confiesa feminista “pero no como lo conciben muchas mujeres, como una guerra de géneros, sino en el sentido que define al varón como el complemento de la mujer, que la apoye en su trabajo y no sienta celos si llega a triunfar”, porque lo más importante para ella es ser autosuficiente.

“Quiero ser yo misma, quiero mi propio estilo y mi propio pensamiento, no me gusta seguir los estilos de nadie. Soy auténtica y no me importa lo que diga la gente”, expresa de manera tajante y con una mirada directa que emana de sus bellos ojos claros.

A los 7 años de edad su madre la llevó a vivir a Venezuela y allá comenzó a modelar desde los 15 años. Poco después retornaron a México y en la actualidad lleva ya 2 años en Televisa y actualmente es una de las chicas de Brozo, que personifica Víctor Trujillo.

No obstante, ha hecho una gran cantidad de comerciales de automóviles, ropa, en varias revistas, bailarina en grupos de salsa y merengue e incluso ha sido “porrista” del equipo de futbol Tiburones de Veracruz.

“Yo nací para el espectáculo y creo que me moriré en él”, comenta y confiesa que le encanta estar frente a las cámaras, pero acepta que no le gusta ser una muñequita de adorno, sino que sueña con protagonizar alguna telenovela y hacer cine. De sus artistas y actrices favoritos menciona a John Lennon, Julia Roberts y Demi Moore.

Reconoce que no le gusta estar parada como maniquí: “mi rollo ya no es simplemente modelar. Hoy en día las modelos parece que tienen un cacahuate en la cabeza, dan flojera. No hablan nada más que de su trabajo”.

Cuando la invitan a comer, suele ser muy abierta y hablar de muchos temas, y no se encasilla en asuntos frívolos. “Hablo también  de política, de mi vida, que es multifacética o de mi hija que tiene 3 años”.

Define al sexo como “algo hermoso cuando hay pasión, amor y entrega, porque hacerlo por hacerlo, qué flojera.

“Siento que si la otra persona está dispuesta, sí. Las relaciones son de 2. Funcionan si los 2 quieren. Normalmente, cuando ya estás casada la relación funciona más por la mujer, no por el hombre”.

¿Eres de las mujeres que les da continuamente dolor de cabeza? ¿Estás dispuesta cuando tu pareja te dice: mi amor tengo ganas de estar contigo?

Cuando quiero, sí; cuando no quiero le digo que no tengo ganas y ya. No le doy excusas ridículas. Hay quienes se molestan, pero hay un tiempo para todo, al igual que los hombres. Si estás muy estresada no quieres tener sexo. A veces la pareja no comprende eso, pero depende de la labor que cada quien hace. En la actualidad, dice, todo su tiempo libre se lo dedica a su hija y a la lectura.

“Ahora estoy leyendo un libro sobre cómo se forma un actor; ocasionalmente leo sobre política. Realmente la política me da risa. Soy muy analítica, expresiva, independiente y muchas veces despistada. Yo vivo en mi universo y que gire el mundo”, exclama con una breve sonrisa que revela una dentadura impecable.

Se declara preocupada de los conflictos sobre la mafia, el poder, y le fastidia que los actores políticos no se pongan de acuerdo.

No obstante, reconoce que el mundo no es perfecto. “ Y qué bueno  que sea así para que la existencia sea emocionante. Las perfecciones no existen. Yo no soy perfecta ni voy a serlo, sería muy aburrido”, señala.

Su tipo de hombre debe reunir al menos 3 requisitos: inteligencia, caballerosidad y ser muy varonil.

Actualmente -confiesa-, no tiene novio, pero si “un chorro de pretendientes que desgraciadamente, como el chiste de los teléfonos o el de los los baños, están ocupados, no sirven, o están sucios o dañados”.

En son de broma, Claritza dice que para dormir, ella también se pone sólo unas gotitas de Chanel y se baña en leche de cabra, por lo que su futura pareja deberá tener una perfumería o ser pastor, para que la pueda complacer en sus extravagancias.

Ya en serio, se reconoce como una buena cocinera que domina tanto la comida mexicana, como la japonesa y la venezolana. De esta última le encanta el platillo tradicional: el pabellón criollo, hecho con arroz, plátanos machos, frijoles y carne deshebrada.

En este punto reconoce que no hace ejercicio alguno, sino que se cuida a base de dietas balanceadas y “no estoy operada”.

¿Cuál es tu opinión sobre las mujeres que se somenten al bisturí?

Las felicito, porque si ellas se sienten más guapas con esos arreglos, qué bueno. Quiero llegar a los 60 años y verme bien. Siempre me he mantenido así. Además, cuando tienes un adecuado régimen alimenticio logras un buen estado de salud y un buen físico. Quiero arribar a la vejez sana y guapa, como estoy ahora. ¿O tú que piensas?, pregunta con desenfado y coquetería. (AC)

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